La halva es un dulce tradicional del Medio Oriente, elaborado principalmente a base de tahini (pasta de sésamo) y azúcar. Su textura es suave y ligeramente desmenuzable, con un sabor dulce y notas de nuez. Es un postre popular en diversas culturas y se disfruta en múltiples variantes.
¿Para qué sirve?
La halva se consume principalmente como postre o snack dulce. Es perfecta para acompañar un café o té, y también puede ser utilizada como ingrediente en repostería, añadiéndola a pasteles, galletas o helados para aportar una textura y sabor únicos.
¿Qué beneficios tiene?
Al estar hecha principalmente de tahini, la halva es una fuente de proteínas vegetales y grasas saludables. También aporta minerales como calcio, hierro y magnesio. Sin embargo, debido a su contenido de azúcar, se recomienda consumirla con moderación dentro de una dieta equilibrada.
¿Cómo se prepara?
La halva tradicional se elabora mezclando tahini con un jarabe de azúcar caliente hasta obtener una consistencia homogénea, que luego se deja enfriar y solidificar. Existen diversas variantes que incorporan ingredientes como pistachos, almendras, cacao o vainilla para diversificar su sabor y textura.